06 marzo 2014

DIY · Extra (strawberry) print

¡El otro día estuve de suerte!
Había salido a hacer unos recados y me encontré con una tienda que vendía restos de telas a muy buen precio, no sería importante si no fuera por el muestrario del que disponían, mirad qué género:


Este no es más que una muestra de los retales que me traje a casa y es que ya hacía tiempo que andaba buscando unas telas para un proyecto muy especial que tengo en mente y que espero poder contaros pronto. Me entusiasmé tanto entre las telas y estampados que al final me hallo con una gran variedad que no sé cómo usar.
Aquel primer proyecto que tenía en mente no es tan inmediato... antes tenía que darse lugar un encuentro muy esperado (al menos por mi parte).

Desde muy pequeño he crecido rodeado de máquinas de coser, remalladoras, botoneras, ojaladoras... aún recuerdo jugar con mis primos a la casita entre aquellos ruidosos aparatos, bajo la atenta mirada de las mujeres de la familia, para las que no había descanso, día y noche con aguja y dedal, rueda que te rueda, ensartar, hilvanar, remallar... hasta tal punto que hoy en día, y desde mi ignorancia tengo grabados en mí esos movimientos y reconozco para qué sirven cada uno de estos artilugios, a los que, por supuesto nunca atreví acercarme.
Hasta hoy, ya había decidido hace tiempo que tenía que hacerme con la antigua máquina de coser, o al menos tenía que intentarlo: por fin llegó la hora de tomar el pedal!


Obviamente he tenido que pedir instrucciones y mi madre ha sido la mejor maestra, eso sí, pensaba que estaría a mi lado y fue decirme cómo colocar el hilo y marcharse (espero que no se de cuenta de la trapatiesta que he montado cada vez que se me enganchaba el hilo).
Para iniciarme en esto de la costura a máquina he optado por algo aparentemente sencillo, aunque creo que lo he complicado más de lo debido. En un principio pensé hacer un cojín o algo así, pero me parecía ridículo, cuatro costuras y ya está... así que opté por hacer un tarjetero!


La complicación viene cuando se me ocurrió no hacer un tarjetero cualquiera, sino un tarjetero con dos compartimentos unidos por un tercero abierto y todo unido mediante un elástico. Cuando me dí cuenta de lo complicado del asunto era demasiado tarde... había llegado la hora de tomar las riendas y hacer todo lo posible por sacarle partido a este día de encuentros.


El resultado final es el que se muestra en las siguientes fotos:


Quizás no haya sido una buena manualidad, pero desde luego, estoy seguro de que es el comienzo de algo muy grande.

Un saludo, Joz.

7 comentarios:

  1. que chulo
    el estampado es muy veraniego

    Mi blog by Amo

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  2. Eso de que no ha sido una buena manualidad... A mi me parece imposible de hacer! Ha quedado genial. Me lo apunto ! :)

    http://lestrendykids.blogspot.com.es/

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  3. Pues es un tarjetero genial!! Y con una pinta para comerselo!! jejeje

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  4. Yo quiero una!!!!!!!!! me encanta!!!! y es que la tela es chulisima!!!!!
    Ojala fuera tan mañoso y tuviera tiempo jajajaja

    Un abrazo enorme

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  5. Si en un primer momento no me gustaba, ya se ha convertido en mi complemento fetiche!
    Pronto más! Gracias :)

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